martes, 16 de junio de 2015

El cuervo

Cría cuervos y te sacaran los ojos, ama a alguien como si no hubiera otra y te dejara la piel.
Un cuervo puede marcharse y de hecho lo hará pero cuando el ser amado se queda con la duda de si eres o no, quien más la ha amado en su vida, se ira de ti. El cuervo bien puede ir y devorar un par de ojos más y te aseguro eso ya no te inmutara, tu ser amado besara otros labios, esa forma en la que te amaba, eso que te alimentaba lo dará en una boca más y eso te puedo asegurar terminara por arrancarte la vida, porque la vida sigue pero a veces solo pasan los días, las noches frías y el ver los sueños congelados, luchando por ser, luchando por nacer, en el abrazo de quien sí vuelve será para recordarte lo lejos que están. El cuervo se va, te traiciona y te hiere, pero puedes olvidarlo, el cuervo no es vanidoso ni quiere que seas su víctima eterna de alguna forma, el amado es vanidoso e imparable, cruel, te mira y cuando sabe que estas a punto de partir, te extrañan, te necesita y corres…  Corres dispuesto a ser lo que jamás fuiste, a ser las razones por que se quedaba y a ser el olvido de tus propios errores, quien sane sus heridas. Ya no eres tú, ya no.
No podemos culparle, tal vez el amado también se confunde y el pasado es tan duro para el como nosotros, le acosamos, le conocemos, somos una tentación que quizá a veces no le deja dormir, un pensamiento que le acosa cuando está dando a su piel y a otra placer, una sonrisa que recuerda y un par de ojos que quizá se encuentra en otro lugar, somos el monstro que no bastando le destrozo una primera viene ahora a buscar si quedo algo de su alma para terminar de devorarla.
Amantes idiotas, vanidosos, inmisericordes. Es en el amor donde puedes encontrar los defectos de la humanidad, descubrir tu naturaleza posesiva, no puedes dejarlo ir, quieres ver esos gestos diciendo: Aquí, en algún lugar por siempre has existido. Solo para saberlo, solo para ser feliz, llamando la atención del otro y existen  formas varias para ello, el prometerle manera rotunda ser feliz con alguien más y que no darás un solo paso atrás mientras sabes que mientras más grites tu felicidad alguien enloquecerá y correrá a ti mientras le ignoras. También puedes encontrar la forma de hacerte presente en su vida, mas y más con el pretexto que sea, con la razón que sea y se envuelven ambos, como las águilas que se toman por las patas y caen, justo antes de tocar el suelo se sueltan para volar de nuevo pero estas aves no se sueltan, se lastiman y cuando pueden volar de nuevo, buscan a su pareja de nuevo para volver a caer. ¿Somos eso?  ¿Tan vanidosos para no darnos cuenta que en realidad somos iguales a los animales pero le inundamos de un increíble significado a las cosas?

Un par de aves que si bien pueden volar a donde quieran, ponen en extremo de la línea del horizonte a otra ave, girando en círculos tan lejos como sea posible pero siempre sin perderse de vista, dibujan un infinito en el cielo, donde no son conscientes, donde el pensar con nuestras emociones y el sentir de manera racional, son lo único que pueden salvarnos de nosotros mismos y de nuestra propia naturaleza que si bien el a veces seguirla es cercano a lo correcto, otras veces es una cadena que nos arrastra alrededor de nuestro propio pasado pero sin duda, si algo parece ser lo correcto, es aceptar esa naturaleza y luego comenzar a cambiarla, porque no podemos intentar cambiar de nosotros, aquello que no podemos ver, aquellos ojos que el cuervo nos arrancó solo para irse pues ya no queda realmente nada de valor nosotros si nos desposeemos de aquello con lo que podemos ver lo más cerca la verdad.

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